Que bueno que te hayas interesado por saber más sobre lo que hay detrás de la Web.

La Web no Oficial de Huertas de Ánimas está regida por un equipo de redactores, diseñadores y programadores mí mismo, Manu Mateos. No es más que un pequeño hobby de tiempo libre que no roba mucho tiempo pero que contribuye a mejorar la presencia de mi pueblo en Internet. Sí, mi pueblo, porque yo soy de las Huertas, no de Trujillo ;)

No intento ser competencia de Miguel Villa, ni mucho menos (es más, el dominio que usa Miguel Villa para su Web lo compré yo, y se aloja en mi servidor); simplemente busco aprender más técnicas en esto del desarrollo y diseño Web, y ésto me viene genial para experimentar. Todos los progresos que haga los iréis viendo por aquí. Aprovecho para decir que si alguien quiere que le haga una Web, que contacte conmigo :D

Bromas aparte (o no), comentar también que una de las principales características de la Web es la participación del ciudadano y de las asociaciones. De momento no contamos con ella, tenemos poco tiempo de vida y seguramente no nos conocerán; pero confiamos en que pronto se animen a avisarnos de los asuntos relativos al pueblo y demás. Los métodos de participación se pueden resumir en los que están bajo la pestaña de “Huertas 2.0″: Tuenti, Facebook y el foro habitual. Próximamente mejorará la infraestructura interna de la Web, de manera que iniciando sesión con tu cuenta de Facebook podrás enviar fotos directamente a la Web de Huertas, sin dolor ni nada que se le parezca.

Tampoco dejamos aparte un tema: los comentarios y las discusiones. En cada uno de los artículos que se escriben (que de momento el único autor soy yo, pero cualquiera puede colaborar con sus escritos o sus noticias, o sus fotografías) hay posibilidad de discusión por parte de los visitantes. Aprovecho para decir que el único responsable de los comentarios es el autor del mismo, y que a mí no se me deberá responsabilizar de nada. En otras palabras; se responsable de lo que pones. Yo te doy la palabra; eres tú quien debe aprovecharla convenientemente.